14 enero 2006

Oda a Salvador Dalí


Una rosa en el alto jardín que tu deseas.
Una rueda en la pura sintaxis del acero.
Desnuda la montaña de niebla impresionista.
Los grises oteando sus balaustradas últimas.

Los pintores modernos, en sus blancos estudios
cortan la flor aséptica de la raíz cuadrada.
En las aguas del Sena un iceberg de mármol
enfría las ventanas y disipa las yedras.

El hombre pisa fuerte las calles enlosadas.
Los cristales esquivan la magia del reflejo.
El Gobierno ha cerrado las tiendas de perfume.
La máquina eterniza sus compases binarios.

Una ausencia de bosques, biombos y entrecejos
yerra por los tejados de las casas antiguas.
El aire pulimenta su prisma sobre el mar
y el horizonte sube como un gran acueducto.

Marineros que ignoran el vino y la penumbra,
decapitan sirenas en los mares de plomo.
La Noche, negra estatua de la prudencia, tiene
el espejo redondo de la luna en su mano.

Un deseo de formas y límites nos gana.
Viene el hombre que mira con el metro amarillo.
Venus es una blanca naturaleza muerta
y los coleccionistas de mariposas huyen.
*
Cadaqués, en el fiel del agua y la colina,
eleva escalinatas y oculta caracolas.
Las flautas de madera pacifican el aire.
Un viejo dios silvestre da frutas a los niños.

Sus pescadores duermen, sin ensueño, en la arena.
En alta mar les sirve de brújula una rosa.
El horizonte virgen de pañuelos heridos
junta los grandes vidrios del pez y de la luna.

Una dura corona de blancos bergantines
ciñe frentes amargas y cabellos de arena.
Las sirenas convencen, pero no sugestionan,
y salen si mostramos un vaso de agua dulce.
*
¡Oh Salvador Dalí, de voz aceitunada!
No elogio tu imperfecto pincel adolescente
ni tu color que ronda la color de tu tiempo,
pero alabo tus ansias de eterno limitado.

Alma higiénica, vives sobre mármoles nuevos.
Huyes la oscura selva de formas increíbles.
Tu fantasía llega donde llegan tus manos,
y gozas el soneto del mar en tu ventana.

El mundo tiene sordas penumbras y desorden,
en los primeros términos que el humano frecuenta.
Pero ya las estrellas ocultando paisajes,
señalan el esquema perfecto de sus órbitas.

La corriente del tiempo se remansa y ordena
en las formas numéricas de un siglo y otro siglo.
Y la Muerte vencida se refugia temblando
en el círculo estrecho del minuto presente.

Al coger tu paleta, con un tiro en un ala,
pides la luz que anima la copa del olivo.
Ancha luz de Minerva, constructora de andamios,
donde no cabe el sueño ni su flora inexacta.

Pides la luz antigua que se queda en la frente,
sin bajar a la boca ni al corazón del hombre.
Luz que temen las vides entrañables de Baco
y la fuerza sin orden que lleva el agua curva.

Haces bien en poner banderines de aviso,
en el límite oscuro que relumbra de noche.
Como pintor no quieres que te ablande la forma
el algodón cambiante de una nube imprevista.

El pez en la pecera y el pájaro en la jaula.
No quieres inventarlos en el mar o en el viento.
Estilizas o copias después de haber mirado
con honestas pupilas sus cuerpecillos ágiles.

Amas una materia definida y exacta
donde el hongo no pueda poner su campamento.
Amas la arquitectura que construye en lo ausente
y admites la bandera como una simple broma.

Dice el compás de acero su corto verso elástico.
Desconocidas islas desmienten ya la esfera.
Dice la línea recta su vertical esfuerzo
y los sabios cristales cantan sus geometrías.
*
Pero también la rosa del jardín donde vives.
¡Siempre la rosa, siempre, norte y sur de nosotros!
Tranquila y concentrada como una estatua ciega,
ignorante de esfuerzos soterrados que causa.

Rosa pura que limpia de artificios y croquis
y nos abre las alas tenues de la sonrisa.
(Mariposa clavada que medita su vuelo.)
Rosa del equilibrio sin dolores buscados.
¡Siempre la rosa!
*
¡Oh Salvador Dalí de voz aceitunada!
Digo lo que me dicen tu persona y tus cuadros.
No alabo tu imperfecto pincel adolescente,
pero canto la firme dirección de tus flechas.

Canto tu bello esfuerzo de luces catalanas,
tu amor a lo que tiene explicación posible.
Canto tu corazón astronómico y tierno,
de baraja francesa y sin ninguna herida.

Canto el ansia de estatua que persigues sin tregua
el miedo a la emoción que te aguarda en la calle.
Canto la sirenita de la mar que te canta
montada en bicicleta de corales y conchas.

Pero ante todo canto un común pensamiento
que nos une en las horas oscuras y doradas.
No es el Arte la luz que nos ciega los ojos.
Es primero el amor, la amistad o la esgrima.

Es primero que el cuadro que paciente dibuja
sel seno de Teresa, la de cutis insomne,
el apretado bucle de Matilde la ingrata,
nuestra amistad pintada como un juego de oca.

Huellas dactilográficas de sangre sobre el oro,
rayen el corazón de Cataluña eterna.
Estrellas como puños sin halcón te relumbren,
mientras que tu pintura y tu vida florecen.

No mires la clepsidra con alas membranosas,
ni la dura guadaña de las alegorías.
Viste y desnuda siempre tu pincel en el aire,
frente a la mar poblada con barcos y marinos.

Federico García Lorca (Publicada en La Revista de Occidente, abril de 1925).

El dibujo que aparece arriba es de Federico García Lorca. Fue expuesto en la exposición que se celebró en Barcelona en las Galerías Dalmau en junio de 1927. Coincidió con el estreno en Barcelona de su obra Mariana Pineda. El dibujo se titula El beso y su significado quedó oculto para todos los que vieron la muestra, pero refleja las cabezas de Dalí y de Lorca confundidas y con los labios juntos. No era extraña esta imagen . El propio Dalí está inmerso en la etapa llamada lorquiana y al menos en doce de sus obras aparece la cabeza de Lorca confundida con la de él mismo. Su relación en este momento es la de almas gemelas. Llevan casi un año sin verse. Dalí ha comenzado a hacer el servicio militar pero tiene tres meses de permiso que va a pasar con Lorca entre Figueras, Cadaqués y Barcelona. Realiza los decorados para la obra de Lorca y pasan en íntima amistad unos maravillosos tres meses, pero que serán el preámbulo de su progresivo distanciamiento que resultará inevitable.

El poema que presentamos hoy es la archifamosa Oda a Salvador Dalí y es el mejor testimonio de los sentimientos que el pintor inspiraba en el poeta en aquellas fechas. Dicha obra caló profundamente en el pintor y volvería a ella en repetidas ocasiones y le marcó hondamente en la manera de verse a sí mismo. De hecho, la obra es una manifestación clara de una amistad profunda, pero también de una fuerte rivalidad. Ambos artistas representaban modos muy distintos de ver la realidad.

Dalí se obstinaba en una representación en la que primaban la simetría, la claridad, la precisión, la objetividad, la ausencia de sentimentalismo, simbolizadas por el clasicismo de Cadaqués (pueblo escondido y bellísimo a orillas del mar Mediterráneo), y la rosa "Pero también la rosa del jardín donde vives./¡Siempre la rosa, siempre, norte y sur de nosotros! Tranquila y concentrada como una estatua ciega,/ignorante de esfuerzos soterrados que causa."

La sensibilidad de Lorca era dionisiaca y apasionada mientras que la de Dalí, apolínea. Lorca admira la estética de su amigo pero entre ambos hay profundas diferencias. Dalí rehuía el entusiasmo, las emociones, la pasión. Es la defensa de lo que llamó la "Santa Objetividad". Lorca lo llama "alma higiénica" y le insinúa que no tema tanto perder el control y que se atreva a entrar en peligrosos territorios donde las emociones y los sentimientos son también poderosos estímulos creativos.

Parece que ambos temían el erotismo y la sensibilidad femeninas, pero Lorca fue más consciente del amor que tenía hacia su amigo y en mayo de 1926 hubo un intento de "estar físicamente" con él. Dali -según nos ha contado- sostiene que no culminó por la oposición del pintor que no se consideraba homosexual. En aquella ocasión Lorca estuvo como sustitutivo con Margarita Manso, una mujer sexualmente muy liberada, con un cuerpo casi de chico. El poeta estuvo con ella delante de su amigo traspasándole su frustrada pasión.

El caso es que entre ambos artistas hay una fuerte identificación pero también claras contradicciones. Dalí veía en Lorca la figura del "tentador" semejante al protagonista de los Cantos de Maldoror. "La sombra de Maldoror se cernía sobre mi vida -escribe en su Vida secreta de Salvador Dalí- y fue precisamente en ese periodo cuando, por la duración de un eclipse, la de Federico García Lorca vino a oscurecer la virginal originalidad de mi espíritu y de mi carne".

Fueron tres años de intensa relación vital, a veces directa en las visitas de Lorca a Catalunya, y si no por carta. Las obras de ambos están llenas de referencias al otro. Se ejercían mutuamente una extraordinaria fascinación. Dalí se sentía halagado por el amor de Lorca pero no accedió a sus deseos lo que Lorca respetó profundamente. Buñuel, el tercero del trío veía esta amistad con gran desagrado y utilizaba toda su influencia para influir negativamente entre ellos. Llego a escribir Buñuel a Pepín Bello: "Recibí una carta asquerosa de Federico y su acólito Dalí. Lo tiene esclavizado".

Dalí me escribe cartas asquerosas.
Es un asqueroso.
Y Federico dos asquerosos.
Uno por ser de Asquerosa y otro porque es un asqueroso.




El patrón de Cadaqués es San Sebastián, un santo que se representa atado a una columna y atravesado por flechas. La tradición artística desde el Renacimiento lo ha convertido en el protector oficioso de los homosexuales y de los sadomasoquistas. La razón suele explicarse por la juventud del santo y su cuerpo de efebo. También las flechas clavadas y que laceran su cuerpo son símbolos fálicos. Ambos artistas sentían una fuerte atracción por el santo. A Lorca le emocionaba la iconografía cristiana, en especial, la del Cristo mortificado y sacrificado con el que tanto llegó a identificarse a diferencia del Dios Padre al que rechazaba por su crueldad. Cristo era una víctima como él. A Lorca le gustaba asistir a ceremonias religiosas solemnes, así como asistir de incognito a las procesiones de Semana Santa en su tierra. Se identificó con el martirio de San Sebastián y Dalí lo identificaba con el santo en sus representaciones. Sin embargo, Dalí, que rechaza totalmente el catolicismo, ve en Sebastián la encarnación de la objetividad a la que debe aspirar el arte contemporáneo. La impasividad del santo ante el sacrificio son cualidades que el pintor intenta representar en su obra. De hecho en 1927, durante la estancia de Lorca en Cadaqués terminó su manifiesto artístico titulado San Sebastián, dedicado, como no, a Federico García Lorca. Es la proclamación literaria de su defensa de la Santa Objetividad. El texto tenía un mensaje oculto y estaba lleno de referencias a Lorca. Se considerá que es una respuesta velada a la Oda a Salvador Dalí que aparece al principio de nuestro post. Lorca lo entendió como una confirmación de que Dalí rechazaba mantener relaciones homosexuales con él. Dalí se está aproximando al Surrealismo, influenciado fundamentalmente por Ives Tanguy y la obra de Freud.
Dalí era muy crítico con la obra de García Lorca, y éste temía sus juicios literarios, en especial sobre Romancero gitano, obra que llevó al artista a la fama pero que le creó una imagen de gitanismo que el rechazaba. Los gitanos no eran más que un tema y no una vocación. Dalí rechazó por putrefacto el Romancero Gitano de Lorca.
Dos años después, los dos artistas estarán en sus horas bajas. Dalí será atraído por la personalidad de Buñuel y se alejará de su antiguo seductor y tentador. Otros derroteros atraerán a Dalí en dirección y claves surrealistas. Lorca sufrirá esta "traición" y también se interesará por el surrealismo lo que se demuestra en su genial libro de poesía Poeta en Nueva York. La personalidad y la estética de Dalí logro influirle en su evolución. El surrealismo, aunque fuera a la española, estaba en el aire. Ya en 1929 Rafael Alberti había publicado Sobre los ángeles, un espléndido libro con aires de la irracionalidad de la época.
Ian Gibson en su obra Lorca-Dalí. El amor que no pudo ser, recontruye minuciosamente las relaciones entre ambos artistas. De él hemos tomado información, igual que de su monumental biografía de García Lorca, y del libro de Agustín Sánchez Vidal, Buñuel, Lorca, Dalí: el enigma sin fin.

12 comentarios:

simalme dijo...

"Pero ante todo canto un común pensamiento
que nos une en las horas oscuras y doradas.
No es el Arte la luz que nos ciega los ojos.
Es primero el amor, la amistad o la esgrima".
Precioso poema, precioso comentario. QUé buen tiempo el que utilizo de vez en cuando...

hugoconnor dijo...

Hace un par de años escribi una version o adaptación de un poema de Lorca para hacer una obra teatro, resulto una maravilla poder conocer algo como él y su obra y otro placer tener la libertad de trabajar con ello.
Ahora en españa ( la obra la escribi en Argentina) me siento desde el primer día que vi el mediterraneo mas cerca de lo que el penso.
Un abrazo

Ana Isabel dijo...

que interesante pero loco y subrrealista como las pinturas de Dalì... es una historia de novela, pero creo que influyo la irracionalidad de la epoca.

Isa dijo...

Que interesante relación de almas gemelas. Una atracción fuerte que invita a extrañar al amigo íntimo, deseando algo más, conciente que no funcionaría . ¿Amor filial o amor erótico? Confusión de ideas y sentimientos.

Rodolfo N dijo...

Que bueno joselu, que bueno.Un abrazo

Joselu dijo...

Isa, amor erótico, sin duda. Por parte de Dalí con ambigüedad. Su sexualidad era incierta. Lorca claramente era homosexual y la persona, el cuerpo y el arte de Dalí le atraían poderosamente. Es la historia de una mutua fascinación artística y personal, pero Lorca ansiaba el cuerpo también y Dalí no se lo entregó.

Yasmine dijo...

Me acabo de dar cuenta de que desde hace un par de años me he convertido en desesperada por detalles de la relación entre estos dos artistas.

Me gusta mucho la comparación de Dalí con un frío Apolo y la de Lorca como un pasional Dionisos...

Y sigue habiendo poca gente que habla de esta relación como si no fuera nada más que un mero compañerismo...

Gracias por todos los detalles y las fotos y los cuadros.

Hay dos tomos antiguos de "Obras Completas" de Lorca que he prestado de la biblioteca y este post me ha recordado mucho a las cartas k se se escribían, que aunque no salen en el libro, si vienen las cartas que Federico escribió a otros y en los que hablaba del San Sebastián y de Dalí.

Anónimo dijo...

What a great site cruises soma Webcam army basic training Online forex tutoring consumer best buy mattress Viagra genrico 2000+tacoma+gray+rubber+floor+mats frattini faucets Sealy high-back perforated leather executive chair Witch the cartoon porn repair outside faucet Cheap+international+pharmacy+propecia Canadian acyclovir free shipping Escondido ca and commercial insurance headphones behind make money giving away home security systems medical answering service provider california maine aurora tattoo removal Incorporating kids into wedding ceremony upc faucets

Anónimo dijo...

Very cool design! Useful information. Go on! » » »

Pietro dijo...

Me ha encantado esta columna, con todos los elementos que tiene. Es conmovedor y estimulante ver cuán poderosamente pueden influir dos artistas entre sí.

Abrazos.

Dina Bellrham dijo...

Un buen post!, fue agradable leerte, amo la poesía de Lorca, y sobre todo me gusta pensar en los duendes que hablaba en su teoría...

Gracias por los cuadros!

D.

Efrem dijo...

Estava mirant la pel·lícula "sin limites" que il·lustra el tema perfectament i he arribat a aquesta pàgina, un complement fantàstic! Gràcies :D